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jueves, 19 de septiembre de 2013

JÜRGEN HABERMAS Y LA NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA CONECTADA A LAS CIENCIAS EMPÍRICAS, EN PERÚ NO HUBO FILOSOFÍA POLÍTICA SALVO MALOS COPISTAS DEL MARXISMO ADULTERADO



JÜRGEN HABERMAS Y LA NECESIDAD DE LA FILOSOFÍA CONECTADA A LAS CIENCIAS EMPÍRICAS, EN PERÚ NO HUBO FILOSOFÍA POLÍTICA SALVO MALOS COPISTAS DEL MARXISMO ADULTERADO

Si la ciencia política en Perú no produce nada notable y los politólogos no quieren opinar ni investigar por no molestar al poder (salvo algunas excepciones meritorias) y los que opinan no opinan nada que moleste a los grupos de poder, pues el caso de la filosofía política es más clamoroso aun ya que no se hace filosofía política y esto es tan cierto que si se investiga los escritos de los líderes de partidos políticos (los intelectuales de los partidos, si es que los hay, se abstienen de opinar libremente por el temor de malquistarse con el líder partidario) se encontrará una orfandad mayúscula en materia de filosofía política ni Victor Raúl Haya de la Torre ni José Carlos Mariátegui fueron filósofos políticos y el maestro de ambos don Manuel Gonzales Prada fue literato y no filósofo; el trujillano y el moqueguano fueron autodidactas y entendieron la filosofía y la política a la libre y a su leal saber y entender y en sus escritos es clamorosa la ausencia de rigor filosófico y sistemático en materia repetimos de filosofía política.

Victor Andrés Belaúnde fue católico conservador y dogmático más que filósofo igual que José de la Riva Agüero de tal manera que ambos expresamente renunciaron a hacer cualquier tipo o clase o pincelada de filosofía en rigor de verdad y de medida y de sistema y optaron por el camino frío, seco e intimidante de su dogma religioso.

Tanto Victor Raúl Haya de la Torre como José Carlos Mariátegui pergueñaron, arañaron y ensalivaron el marxismo nada más, vale decir: pura epidermis, pero ambos no fueron capaces ni de entenderlo ni de asumirlo ni de desarrollarlo sistemática y orgánicamente en modo alguno, demostraron que no estaban preparados intelectualmente para ello y todo quedó en mediocridad supina muy a contrapelo de sus acólitos y alabanciosos gratuitos. Ambos: Victor Raúl Haya de la Torre como José Carlos Mariátegui se hicieron pasar por intelectuales y filósofos pero la verdad es que de la medianía no pasaron a más, el líder trujillano quiso crear un marco filosófico con el ‘espacio-tiempo-histórico’ pero solamente hizo el ridículo por su falta de potencia racional y de originalidad y rigor sistemático filosófico universal y el esposo de Ana Chiappe de sus escritos periodísticos en Italia y pagados por el presidente lambayecano Augusto B. Leguía no pasó a más … esa fue y es nuestra triste, patética y mediocre realidad en materia de filosofía política e ideología en el Perú.

Esto explica la mediocridad de nuestros partidos políticos generados mayormente para asaltar el presupuesto público que para buscar el bienestar de las grandes mayorías, no hay ideología ni teoría ni doctrina ni menos filosofía política, vivimos en una mediocridad tan inmensa como el océano pacífico en este tópico.

Por eso es importante que se difunda algunos conceptos elementales de filosofía política coeva y que mejor que con el filósofo y sociólogo más importante del siglo XXI como es el alemán Jürgen Habermas quien nació en Düsseldorf en 1929 y que todavía (pese a ser jubilado docente) sigue vigente dictando clases y conferencias y opinando y escribiendo. La importancia de Habermas reside en que es un filósofo que centra sus estudios en la praxis entendiéndose por ello el tema del derecho, la ciencia, la técnica, de la ética, de la moral y la racionalidad.

Habermas es un sobreviviente histórico de la famosa Escuela de Frankfurt en su segunda generación centrados en la Teoría Crítica y en sus tesis de la ‘Acción comunicativa’ y de la ‘democracia deliberativa’ por ello la importancia de conocer su pensamiento y de desarrollarlo coherentemente en nuestro medio político (con las observaciones y aportes que correspondan dictadas por la realidad peruana y sudamericana misma), muy a pesar que su posición crítica se centra en el capitalismo avanzado.

Para entender a Habermas se tiene que conocer cuando menos el pensamiento de Inmanuel Kant y el de Karl Marx toda vez que la Escuela de Frankfurt era esencialmente una escuela del desarrollo del pensamiento marxista alemán en la primera mitad del siglo XX.

La diferencia entre el sociólogo Niklas Luhman y del filósofo John Rawls con Habermas y con quienes a polemizado célebremente, se centra en que Habermas nunca dejó la línea teórica marxista de racionalidad rigurosa filosófica y la visión empírica de la sociedad vale decir Habermas integra la filosofía racional con la ciencia social y es el crítico más lúcido y potente desde las ciencias sociales y de la filosofía a la sociedad y a la política de las sociedades desarrolladas del hoy por hoy.

Sus trabajos sobre Hegel y sobre la Opinión Pública son célebres y muy conocidos y difundidos y resulta muy importante el aporte personal habermasiano al materialismo histórico de Carlos Marx donde brillantemente rectifica al marxismo considerándolo torpe al reducir al hombre a un mero robot laboral descuidando lo más importante del ser racional: la comunicación. Para el marxismo clásico el hombre es igual a trabajo y para Habermas el hombre es comunicación básicamente y el trabajo solamente es mera técnica o techné.

En su famosa obra ‘Teoría de la acción comunicativa’ se encontrará su importante aporte sobre la interacción humana y el proceso de cambio inherente basado en la ética discursiva en el marco de la democracia deliberativa y siempre dentro del Estado de Derecho.

Nos parece importante --para nuestro movimiento ‘Foro Republicano’-- atender la postura de Habermas con respecto a la Filosofía y su utilidad en la era presente cuando dice lo siguiente:

“Por un lado, atribuyo a la filosofía, dentro de las ciencias mismas, sobre todo en relación con las ciencias reconstructivas que esclarecen los fundamentos de la racionalidad de la experiencia y del juicio, de la acción y del entendimiento intersubjetivo, un papel más activo: en parte como colaboradora en una teoría de la racionalidad, y en parte como guardadora del lugar para teorías empíricas con fuertes pretensiones universalistas, que todavía no han podido imponerse. Por otro lado, a las funciones de ilustración que competen a la filosofía ya no las reduciría al papel de una mediación tan sólo entre la ciencia y la práctica de la vida. El problema que ha emergido con toda claridad ante la conciencia en el curso de los años setenta y que el neoconservadurismo parece tener prisa en ocultar con su retórica es más bien el siguiente: el de cómo abrir las esferas del saber especializadas en cada caso bajo una pretensión abstracta de validez, el de cómo abrir las esferas de la ciencia, de la moral y del arte, encapsuladas como culturas de expertos, y de cómo reconectarlas, sin que quede vulnerado por ello su frágil sentido propio, con las tradiciones empobrecidas del mundo de la vida, de forma que los distintos y separados momentos de la razón puedan volver a juntarse y  a fundirse en la práctica comunicativa cotidiana. El papel de la filosofía como intérprete vuelto al mundo de la vida lo veo hoy más bien en su contribución a volver a poner en movimiento la relación entre lo cognitivo-instrumental, lo práctico-moral y lo estético-expresivo, que ahora está parado como un móvil que se hubiera quedado enganchado.” (pags. 11 y 12, Prólogo en ‘Perfiles filosófico-políticos’ de Jürgen Habermas, editorial Taurus, versión castellana de Manuel Jiménez Redondo, traducido de la tercera edición alemana, aumentada, España 2000)

Es importante aquí tener presente que la filosofía y específicamente la filosofía política debe preocuparse de temas concretos de la vida diaria del acontecer público y del bienestar de la sociedad y en específico el tema de las ciencias, y resulta esencial el tema de la ciencias porque hoy por hoy el tema científico es el arcano guardado bajo siete llaves por las potencias desarrolladas pero para su propio provecho político, económico-financiero y comercial y militar o sea la ciencias como producción industrial e ideológica al servicio de los hegemones mundiales constituyéndose ello en un serio y puntual peligro a la paz mundial y a la salud y preservación del género humano sin excepciones.

En el caso peruano nuestro movimiento Foro Republicano considera fundamental impulsar el tema científico y tecnológico como herramienta clave y cardinal para salir del subdesarrollo, tenemos que pensar y repensar y enfocarnos seria y responsablemente en el tema científico y tecnológico llevándolo inclusive hasta el plano teórico y doctrinario políticos a fin de tensar todas las cuerdas y disposiciones e inteligencias y voluntades para priorizar repetimos el tema científico y tecnológico en nuestro medio.

Las esferas de la ciencia la moral y el arte tienen que ser abiertas para cambiar el mundo ya que la ciencia y la tecnología juegan un papel fundamental en el dominio universal qué duda cabe, ya no es el trabajo (categoría básica del materialismo histórico y de la economía marxista), --como pregonaba torpemente el marxismo decimonónico y aquí en Perú repetían como papagayos ignorantes funcionales que se decían marxistas y mariateguistas pero que nunca habían leído ni a Marx ni a Hegel ni a Lenín--, ahora es la ciencia y la tecnología dominada por los hegemones mundiales las que vulneran los espacios públicos, la política, el Estado de Derecho y las Repúblicas.

El Perú tiene material humano dispuesto e idóneo para afrontar el tema científico y tecnológico, tenemos capacidades humanas inteligentes, creativas e innovativas de gran valía (tanto en Perú como esparcidos sobre la faz de la tierra) que necesitan el apoyo estatal pero los intereses de los grupos de poder, la mafiosa partidocracia de derecha y de izquierda, las transnacionales y nuestros enemigos externos buscan que Perú no levante vuelo como polo científico y tecnológico de importancia sudamericana, tenemos insumos más que suficientes y de todo tipo para despegar como un gran nodo científico y tecnológico pero no hay políticas de Estado, no hay presupuesto y no hay voluntad políticas pero sí hay demasiada traición y mezquindad y mediocridad en contra de los altos intereses nacionales.

Foro Republicano tiene el panorama muy claro en este punto, sin ciencia ni tecnologías propias y/o asimiladas no podremos salir del subdesarrollo presente necesitamos urgentemente hacer una REVOLUCIÓN CIENTÍFICA Y TECNOLÓGICA y tenemos el personal y los materiales para ello, solamente necesitamos decisión política y planteamientos claros y definidos de cuál es nuestro norte y nuestros objetivos y fines, por lo pronto Foro Republicano ofrece un cambio profundo e intenso para lograr que el Perú se convierta una potencia de Sudamérica y la ciencia y la tecnología nos ayudará en el frente interno como en el externo.

Lima, 19 de setiembre del 2013

Jaime Del Castillo Jaramillo
Abogado egresado de la U.N.M.S.M. con más de 20 años de ejercicio profesional y cuenta con estudio jurídico abierto; politólogo con más de 20 años de ejercicio profesional; periodista, fundador y director del programa radial y televisivo ‘Yo, Sí Opino’ (censurado en TV y cerrado cinco veces en radio); Maestría en Ciencia Política con la tesis “Pensamiento Político peruano insuficiente y epidérmico causa de nuestro subdesarrollo político”; Post Grado internacional en Ciencia Política otorgado por la UCES - Universidad Ciencias Empresariales y Sociales de Buenos Aires-Argentina graduado con la tesis: “Crisis terminal de los Partidos Políticos en el Perú”; catedrático universitario de ‘Historia del Pensamiento Político”, “Filosofía Política”, “Metodología de la investigación en Ciencia Política”, “Realidad Nacional”; “Análisis Político”, “Ciencia Política”, etc.; blogger, comunicador social, articulista y conferencista.
Fundador, ideólogo y Presidente de” Foro Republicano”
http://fororepublicanoperu.blogspot.com
@jaimedelcastill
yeagob2@gmail.com