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viernes, 2 de septiembre de 2016

Dilma sola se esquilma y se trasquila. Lula la usó lo más que pudo y Dilma nunca entendió eso; Lula fue la bola de pesado plomo atada a sus pies y que la hundió en medio del mar


Dilma sola se esquilma y se trasquila. Lula la usó lo más que pudo y Dilma nunca entendió eso; Lula fue la bola de pesado plomo atada a sus pies y que la hundió en medio del mar. Mi artículo en el portal madrileño @Neupic para el mundo


Dilma solita se esquilma y se trasquila

Lula la usó lo más que pudo y Dilma nunca entendió eso; Lula fue la bola de pesado plomo atada a sus pies y que la hundió en medio del mar



Dilma Rousseff (DR) nos ha decepcionado como política de ligas mayores, --(y hasta como profesional en Economía)--, en verdad de verdades, la creíamos más astuta, más cazurra, más taimada, políticamente hablando. Brasil no es cualquier espacio político y por lo tanto, requiere cerebros y figuras de mucha talla, peso, fuste y nervio y DR no estuvo a la altura de las circunstancias, ya que a nuestro modesto saber y entender: sola cavó su tumba y marchó en el propio cortejo de su funeral político y sola se echó tierra en su fosa, hasta ser destituida como presidenta de la República, vía un descarado y sucio proceso de ‘impeachment’ que acabó con su mandato constitucional como la primera presidenta mujer de Brasil, --(contando con 13 años de gobierno de su partido)--, ahora tendrá que abandonar el Palacio de la Alvorada sin pena ni gloria. El llamado ‘traidor’ Michel Temer asume la presidencia.



DR tenía al frente una mala economía que se caía por el despeñadero en el 2105 y en el 2016 punzaba malamente más de un 3% del PIB; asimismo, el paro, trepó a un 11%; por si fuera poco, la inflación repuntó desesperantemente hasta un 7%.



Todos sabemos, que en el segundo mandato de DR, Brasil ingresó al túnel obscuro de la mayor recesión de los últimos 80 años y todos sabemos también, que su popularidad estaba en franco declive, tan es así que cientos de miles de personas, sobre todo en São Paulo, exigían en las calles su destitución y como también sabemos, la prensa de São Paulo o de Río de Janeiro, al unísono pedían ver rodar la cabeza de la recientemente destituida presidenta del Brasil.


DR fue reacia, torpe y testaruda en no querer hacer alianzas con los diputados y los senadores, tal como la realidad y situación y condición suya lo obligaba y muy al contrario, desde palacio de gobierno, los atacaba y los atacaba, hasta que los hizo sus jurados legisferantes enemigos. Tamaña torpeza y rigidez y ceguera política de DR, es absolutamente imperdonable y totalmente alejada del imperativo de razonabilidad política.



DM demostró entonces, que no vivía en el mundo de la materialidad y realidad política racional; DR denotaba que no estaba preparada para ser presidenta del Brasil, le faltó  maña, garra, ingenio y tejemaneje.



DR no tuvo ni ‘muñeca’ ni ‘colmillos’ para enredar y pisar y neutralizar el proceso parlamentario en su contra; no contó con ‘cintura’ para driblear el problema de los mercados que la mordía; no mostró sagacidad para sortear y calmar a la embravecida “calle”; le faltó camándulas y tretas para encapsular a la prensa bravía en su contra; estuvo ayuna de picardía y oficio maquiavélico, para neutralizar a su propio vicepresidente solerte; sorprendentemente desconocía las técnicas, sutilezas y mañuelas para afrontar la economía en su contra; en suma, nunca fue asistida por la lucidez, el acierto y la inteligencia, para combatir sus propias  malas decisiones.




El gran ‘delito’ de DR, --(según el mafioso Senado)--, es “maquillar las cuentas públicas” y el calculado y ladino proceso en su contra, se inicia con un amañado informe de tres abogados de hace más de nueve meses, los mismos que denunciaron a la primera mandataria brasileña, de hacer trampas con el presupuesto público, usando el expediente de complejos mecanismos de préstamos públicos, donde existió un retraso por parte del Gobierno de DR en reembolsar sendo pago efectuado por un banco público a un programa estatal suyo; vale decir, el gobierno de DR se prestó a sí mismo y luego pagó la deuda.



En realidad, es una minucia contable a la cual apelaron todos los presidentes brasileños anteriores y ello está probado. Pero como había que ‘tumbarse’ a DR al costo que sea, pues apretaron los callos y apretaron las cinchas y se cogieron de ese pretexto dizque “delincuencial” y lo hicieron nudamente político y con filo de puñal y contundencia de hacha pesada y destructora.


DR fue acribillada o destituida por 61 votos contra 21, en la cámara de Senadores, la misma que se convirtió en su Gólgota y en su calvario. La gavilla de asesinos políticos estaban muy apurados, casi jadeantes, sudorosos y frenéticos y por cierto, apresuraron el trámite legal y letal lo más pronto posible, querían ver a su líder Temer, erigido como Presidente de la República con todas las de la “ley” y del ‘Estado de Derecho”. Por ello, --(luego de ‘tumbar’ o destituir a DR y asesinar ‘legalmente’ a la Democracia brasileña)--, velozmente lo erigen como Presidente al mencionado Temer, quien juró el cargo y nerviosamente firmó la toma de posesión, formalizándose así, toda la ‘legalidad’ mafiosa de la mejor cepa de la saga Corleone; seguidamente, Temer enrumbó hacia la lejana China, para tomar asiento oficialmente como mandatario carioca, en la cumbre del G-20. Los jugosos negocios en China fueron la necesidad y el gatillazo mortal para apresurar todo el tinglado parlamentario y legalista aunque no tenga una pizca de legitimidad: duros huesos de descaro y desvergüenza absoluta, en sopa negra hirviente de codicia y ambición enloquecida y desmedida.


El artífice diabólico y perverso de la cantada destitución de DR, fue el corrupto personaje, a la sazón, ex presidente del Congreso brasileño, Eduardo Cunha. Este nefasto y sucio personaje de Cunha, fue acusado por la Fiscalía de encubrir en Suiza 5 millones de dólares, obtenidos por mafiosos y jugosos sobornos de Petrobras y precisamente por ello, lo investigarían sus pares en la Comisión de Ética Senatorial. El archimafioso Cunha quiso negociar con el Partido de los Trabajadores (PT) para no ser destituido y allegarse con sus huesos a prisión y amenazó con acusar a DR en el Congreso, con el forzado expediente de “maquillar las cuentas públicas”, si no lo apoyaban los parlamentarios seguidores de Lula y DR, al no negociarse nada, Cunha jaló la palanca y el  ‘impeachment’ se aprobó como por un tubo: DR quedó fuera de juego.




Lo que creo es que DR cometió el grave y tonto error, de dejar que los expertos corruptos, mafiosos y faenadores del PT al mando de Lula, hagan lo que quieran en su gobierno, ella se hacía la sorda, la ciega y la muda, con tal de mantenerse en el cargo. Eso la hacía más odiosa y peligrosa a los ojos de sus poderosos enemigos, tan mafiosos como los izquierdistas gobiernistas del PT, repito: bajo el mando de Lula. Temían y con razón –(la oposición derechista)--, que DR pueda salir indemne del gobierno, sin una sola denuncia por corrupción y repetir otra elección más y atrasar así los negocios multimillonarios que la derecha angustiosamente ambiciona y codicia con ardor.


Hablemos claramente, Brasil políticamente hablando, es un ‘Maracaná’ de mafias y megacorrupción, tanto de la izquierda como de la derecha, donde hay danzas o ‘sambas’ multimillonarias de lavado de dinero, de sobornos y gruesas y gordas cuentas multimillonarias de dólares  sin explicar en modo alguno y que recalan en secretas cuentas en Suiza y un largo y negro etcétera.




Pero, el paso en falso grave e irreversible de DR, fue querer blindar a Lula en su propio gobierno nombrándolo como ministro, --(Lula ya debería estar preso por corrupto)--, eso fue lo que encendió las alarmas de la mafiosa derecha, porque Lula en el gobierno, sí, es altamente peligrosísimo para sus intereses, porque los conoce muy bien y sabe cómo frenarlos o neutralizarlos o destruirlos (es tan o más mafioso que la misma derecha). Se asustaron y buscaron por todos los medios que Lula nunca sea ministro y vaya que lo lograron vía el Poder Judicial.


Lula en el gobierno de DR fue la desgracia final: fue la pesada bola de acero que el PT le ató a los pies de la mencionada DR lanzándola al medio del mar y hundiéndola inmediatamente. Lo dejo ahí.