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viernes, 19 de agosto de 2016

Inseguridad ciudadana es inteligencia delincuencial. Familias, barrios y autoridades delincuentes y nada de inteligencia de los operadores legales antidelincuencia en Perú, al contrario, impera la brutalidad jurídica y criminológica

Inseguridad ciudadana es inteligencia delincuencial. Familias, barrios y autoridades delincuentes y nada de inteligencia de los operadores legales antidelincuencia en Perú, al contrario, impera la brutalidad jurídica y criminológica. Mi artículo en el portal madrileño @Neupic para el mundo
https://neupic.com/articles/inseguridad-ciudadana-es-inteligencia-delincuencial

Inseguridad ciudadana es inteligencia delincuencial

Familias, barrios, y autoridades delincuentes, y nada de inteligencia de los operadores legales antidelincuencia en Perú al contrario, impera la brutalidad jurídica y criminológica







Lo advertí muchas veces y hace quinquenios, desde cuando era catedrático universitario del curso de Sociología Jurídica en Lima: el delincuente es inteligente y está obligado a ser inteligente, para poder subsistir y enriquecerse fácilmente y sobrevivir fuera y dentro de prisión. Por lo tanto, conocer a fondo las puertas falsas de la ley y conocer el lado flaco o débil de la autoridad estatal anti-delincuencial para doblegarlo a su favor, es su trabajo primordial y su fuente de poder y enriquecimiento. Tiene que ser inteligente el delincuente y renovarse y su actividad ilícita lo obliga a ello. El derecho penal liberal que nos rige es del siglo XIX: ¿No es una estupidez mantener esos principios jurídicos penales liberales vetustos, escleróticos y decrépitos hoy?.




El delincuente de hoy, tiene un arma mucho más poderosa, para incitarlo al crimen de toda laya y al homicidio o asesinato brutal y salvaje: la droga. Familias enteras entregadas a la drogadicción se puede constatar hoy y ellos son los núcleos duros reproductores de la delincuencia, esos familiares delincuentes se encargan de potenciar las extorsiones, de llevar droga, celulares e informaciones a los penales, de pagar al juez y fiscal y policía corrupto, y muchísimas actividades delictivas más, en grupos familiares.



El delincuente de hoy, --está probado--, se forma también en el seno de su misma familia delincuente, por eso es que, un grave indicador de ello: es el bullyng en los colegios y los ataques de niños en contra de sus compañeros y de sus propios maestros con saña y perversidad, como tenemos noticias de ello diariamente.



El delincuente con las nuevas tecnologías que brinda la informática y la cibernética, se ha reinventado y ha creado nuevas formas y modalidades delictivas que el mundo hoy conoce. El delincuente ingresa a las páginas webs oficiales del Estado y correos oficiales estatales y conoce de los secretos que le atañen y con eso burla a la ley con seguridad y eficacia y comete delitos con toda impunidad magistral.



El delincuente se ha preocupado en enviar a universidades de todo tipo a sus hijos, entenados y familiares y se ha potenciado intelectual y profesionalmente y está infiltrado en todas las instancias burocráticas, por lo tanto, el delincuente sabe más de los secretos de Estado, que los mismos ministros y asesores presidenciales.




El delincuente se ha preocupado en cooptar y captar a policías (todavía los hay honestos y decentes) y convertirlos también en delincuentes, sometiéndolos con el poder del dinero abundante y es obvio y constatable, que diariamente delinquen juntos y en complicidad, muchas veces con el consentimiento y asentimiento de venales partidos políticos o por asesores presidenciales llamados 'Asesores en sico-sociales' los mismos que aplauden la aguda inseguridad ciudadana porque con ello la sociedad civil vive presa del temor y terror y ya no se preocupa de los asuntos públicos que manejan los políticos corruptos de turno en el poder.



Acaso no sabemos y no lo vemos día con día en Lima, que existen barrios completos, donde casi todos los vecinos son consumidores de droga asolapados, por lo tanto, la misma vecindad protege a sus abastecedores de droga de las capturas policiales y ellos mismos promueven la venta de la droga a toda hora; harto sabido es que todo negocio o ‘fiesta’ o ‘evento’ en dichos barrios de drogadictos, no es sino pretexto, para consumir droga desde el anciano hasta el nene con pantalón corto. ¿Eso no lo sabe la policía?.



El narcotraficante está obligado a pagar millonadas a policías, fiscales, jueces, alcaides, periodistas y todo burócrata vinculado a su actividad delictiva en general. Por ejemplo, el larguísimo Estado de Emergencia en el puerto del Callao de hoy, so pretexto de combatir a la delincuencia, es una vergüenza absoluta y una ofensa al Perú: No se ha capturado ni un solo pez gordo o capo de la droga, solamente se captura a drogadictos pezuñentos y de mínima monta, cuando sabemos bien que por el puerto del Callao, se exportan toneladas de droga, como también por el aeropuerto y por todos los puertos del litoral peruano. ¿La policía no lo sabe?, ¿Se ha investigado los signos exteriores de riqueza de jueces, fiscales, policías y militares en esas zonas rojas, donde pasa obligatoriamente la droga?. Lo dejo ahí.



El narcotraficante, ahora fabrica partidos políticos y mantiene y aúpa a parlamentarios, periodistas, líderes políticos y demás personajes del entorno oficial o estatal ‘anticorrupción’ y una de las fachadas más usadas y manidas, son las ‘universidades’, --creadas a partir del maldito fujimorato de los años 90’--, y que las convierte en inmensas, intrépidas y temerarias lavanderías, con las cuales somete a jueces y fiscales y policías y periodistas ‘contratándolos’ con honores y obviamente, pagándoles por planilla ‘universitaria’ por no hacer nada en dichas ‘universidades’; pagándoles por mantenerlos en impunidad crónica a los criminales de su entorno y de regalo generoso: reparten y regalan títulos, maestrías y doctorados a los familiares y amigos y ahijados del político, juez, fiscal y policía corrupto de esa ‘familia’ universitaria. Eso es de conocimiento público y denunciado muchas veces ¿Por qué no se cierran dichas universidades-lavandería y se envían presos a todos esos lavadores y corruptos?.



Eso y muchísimo, muchísimo más, ha logrado hacer e implementar el delincuente de hoy, --(trata de blancas, esclavismo infantil, minería ilegal, tala ilegal, contrabando, burdeles, apuestas, tráfico mercantil, etc., etc.)--, con ello se prueba y se comprueba, la inteligencia delincuencial que está siempre cinco pasos más adelante que el sistema anticorrupción de los presentes Estados desfasados en dicha materia. Los operadores judiciales y fiscales y policiales no dan los resultados que se esperan, porque el delincuente es más inteligente que ellos y los tiene sometidos con el dinero sucio.



El tema es, que la probada inteligencia delincuencial, ha sometido ampliamente y con alevosía y ventaja, a la brutalidad e inoperatividad de los operadores estatales anticorrupción y anti-delincuenciales. La inseguridad ciudadana no va a terminar, si seguimos secuestrados, por esa brutalidad legal y estatal, que no nos protege, sino todo lo contrario.




El jurista, fiscal y juez, siguen huachafamente engolados y acartonados, con sus títulos, maestrías y doctorados en y de derecho penal y demás, cuando ese derecho penal liberal ya no sirve para nada, está desfasado y el delincuente lo conoce más y mejor, que el mismo abogado, juez y fiscal mencionado. Y lo que se ha verificado ahora, es que la partidocracia mafiosa, con sus universidades-lavandería hace rato que ya colocaron y promovieron hasta lo más alto, a sus ‘graduados’, tanto en el PJ, como en el MP y otras instancias estatales.



Ese derecho penal liberal no sirve absolutamente, lo repito y lo vuelvo a repetir. Es más, cuando expuse mi examen para optar el grado profesional de abogado, en mi amada alma mater la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, expliqué detallada y técnicamente ante mi jurado, advirtiendo que el código penal vigente en 1989 era “la biblia del delincuente”, porque los supuestos ‘juristas’ o ‘lumina juris’ habían confeccionado un novísimo código penal peruano, tomando en consideración los últimos avances en materia de derecho penal aparecidos en otros países y realidades, pero todo ello, era inoperante en nuestro medio, a mi modesto criterio; siendo estudiante de derecho entonces, advertí, minutos antes de ser abogado, que ese código penal es ‘la biblia del delincuente’ porque con ese código penal peruano el delincuente se veía y se sentía protegido por la ley, para delinquir con más impunidad y fuerza y vigor. Y así fue exactamente tal como lo advertí, en mi examen de grado antes mencionado.



Nuestros Estados de hoy, están a punto de colapsar y devenir en Estados Fallidos, debido a que tienen instituciones podridas por dentro; carcomidas por el narcotráfico, la corrupción y la mediocridad. La inseguridad ciudadana es el reflejo de la corrupción y complicidad del político mañoso y falaz y de sus partidos sostenidos y mantenidos por los narcotraficantes. Lo dejo ahí.