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jueves, 17 de julio de 2014

"La Primera República en Perú ha colapsado" artículo del Dr. Jaime Del Castillo publicado en el semanario "El Poder" Año V, N° 285 del 14 de Julio del 2014, página 6, y que dirige el Sr. Embajador SDR Dr. Eduardo Carlos Carrillo Hernández y que se publica a nivel nacional todos los lunes en los kioskos de diarios y revistas







Perú es hoy cuerpo político infecto por la corrupción que mana de sus propias estructuras constitucionales fujimontesinistas: La primera República ha colapsado


Se veía venir la macro corrupción general y de todo orden y nivel que hoy sufre el Perú en la misma médula de su Estado y es que otra cosa no se podía esperar de la vigente constitución política de 1993 pensada y planificada por vulgares delincuentes y asesinos de marca mayor quienes fungieron de líderes oficiales a nivel de Estado canalla, tal como sucedió con el fujimorato y que hasta el día de hoy sorprendentemente pervive dicho fallido Estado con sus estructuras, arquitectura y operadores de todo tipo y nivel y bien embozados y protegidos.


¿Qué otra cosa no es sino la escandalosa estadística de la veintena de presidentes regionales corruptos a punto de ir a prisión, y otros presos por prácticas similares al fujimontesinismo?


¿Qué otra cosa no es sino la mafia ancashina en su gobierno regional, comprometida en prácticas exactamente iguales (‘La Centralita’) a las mafiosas enseñanzas dejadas por el delincuente Vladimiro Montesinos?


¿Qué otra cosa no es sino Rodolfo Orellana y Benedicto Jiménez, comprometidos y liderando presuntamente temible e inmensa banda de delincuentes insertos en el propio Estado (PJ, FN, Congreso, MP, CGR, PNP, SUNARP, Notarías, etc.) y que se apropiaron injusta y criminalmente de propiedades de todo tipo a nivel nacional incluyendo lavado de activos, a vista y paciencia de los poderes de turno llamados a reprimir tales delitos de gran monta?


¿Qué otra cosa no es sino la indignante condición de dos ex presidentes de la República y a la vez líderes partidarios que probadamente han cometido graves delitos usando sus cargos y poder y sin embargo disfrutan sus riquezas mal habidas junto a sus militantes partidarios compinches en libertad y con parlamentarios que los protegen como si fuesen dioses?


¿Qué otra cosa no es sino la desesperación y la grita general de las mafias universitarias (se enriquecen sin investigar, sin pagar impuestos, estafan con la educación) que buscan derogar la reciente ley universitaria contraria a sus intereses?


No existe un solo organismo estatal hoy que pueda librarse de las vinculaciones con las mafias partidocráticas de derecha o de izquierda o con bandas delincuenciales a nivel de gobiernos, esto indica que tenemos que reformar el Estado peruano absolutamente y de la manera más rápida posible, no tenemos otra opción: la Segunda República debe instaurarse.