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viernes, 23 de mayo de 2014

Las Élites o el núcleo duro e inmortal de toda organización y forma política universal: El marxismo de todo pelaje y matiz lo reconoce y lo ensalza oblicuamente; y la democracia de masas y ‘su Estado de Derecho’ es la placenta, la incubadora y la morada perfecta para las élites siempre. Lectura de los filósofos alemanes Hannah Arendt y Jurgen Habermas






Las Élites o el núcleo duro e inmortal de toda organización y forma política universal: El marxismo de todo pelaje y matiz lo reconoce y lo ensalza oblicuamente; y la democracia de masas y ‘su Estado de Derecho’ es la placenta, la incubadora y la morada perfecta para las élites siempre. Lectura de los filósofos alemanes Hannah Arendt y Jurgen Habermas



Siempre el estudio de las ÉLITES es apasionante en la profesión de la Ciencia Política, y no puede haber en puridad de verdad: ni Ciencia Política ni politología en forma y en esencia si no se ha estudiado bien el gran capítulo teórico de las Élites, y también es obligatorio el estudio de las élites a través de la historia universal y su obra material y proyección política (construcción de naciones, creación de Estados y constituciones políticas, revoluciones, etc.). Y es que la presencia, actividad y penetración de las élites en la praxis política: es el nervio, corazón y personalidad políticas que tienen los Estados y naciones en el orbe planetario. Se puede hablar de formas de gobierno, regímenes políticos y constituciones políticas de todo tipo y orden, pero las élites siempre serán el órgano vivo y real y palpitante en todo accionar político corpóreo que se quiera estudiar o analizar.


Pero aquí permítaseme una digresión: Mi experiencia profesional como catedrático de ciencia política por más de una década en universidades públicas y privadas me indica que, muchos estudiantes no saben o intuyen que el centro de estudios que les ofrece la carrera de ciencia política siempre tendrá su posición política e ideológica, aunque juren que no es así los titulares de las escuelas o facultades de Ciencia Política, y por lo tanto la malla curricular y el programa de la carrera estará adecuado a los intereses políticos o ideológicos de los dueños del centro de estudios o de sus directivos o autoridades del momento (el sistema neoliberal no permite currículas o programas de estudio contrarios a su ideología de poder dominante y presionará para que las universidades se alineen al sistema). Participé en la confección oficial de la malla curricular de la Escuela Académico Profesional de Ciencia Política de la universidad nacional Federico Villarreal a fines del siglo XX y principios del siglo XXI y pude ser testigo de cómo los cursos a incluir se acomodaban a los intereses de la cúpula directiva altamente politizada, y como lo cursos se acomodaban a los profesores afectos a la cúpula directiva, tuve la suerte de hacer incluir (luego de mucho debate) como curso oficial la materia ‘POLÍTICA COMPARADA’ como obligatoria, pero también tuve la frustración, el sinsabor y la decepción de ver como se maltrataba adrede a buenos y excelentes profesores de ciencia política o politólogos profesionales que invité a la escuela para levantar el nivel y calidad académica de dicho centro de estudios, pero primaron los intereses políticos y mezquinos, y los mediocres se dieron y se dan maña para sacar de carrera a los politólogos capacitados y aburrirlos y luego imponer la consabida legión de ABOGADOS de su entorno y que nunca en su vida habían leído un simple manual de Ciencia Política pero que por el carnet partidario o por intereses pecuniarios venales dictaban clases a pesar de las múltiples tachas estudiantiles en su haber. También fui testigo de cómo la facultad de Derecho se cogía y tragaba el presupuesto asignado para la Escuela Profesional de Ciencia Política y no compraba ni un libro y menos promovía investigación alguna, por eso cuando me retiré, -hostigado por la politizada cúpula de mediocres abogados metidos a ‘politólogos’ (y toda la hostilización y fastidio en tu contra por un sueldo mísero que te paga el Estado y por las gollerías que quieren disfrutar con impunidad los caporales de las facultades a veces de consuno con su Rector)-, pude constatar que la escuela de Ciencia Política de la Universidad Nacional Federico Villarreal no tenía en su biblioteca ni archivos, tesis alguna de investigación en ciencia política de sus egresados: Triste realidad y crítica situación profesional y científica que me parece no ha sido superada en modo alguno.


Fueron los italianos y su luminosa escuela de ciencia política los que afrontaron el tema y sentaron las bases clásicas del estudio de las Élites: Gaetano Mosca, Wilfredo Pareto y Robert Michels, un trío de sabios para la ciencia política universal, que necesariamente tienen que ser leídos por los estudiantes de ciencia política de hoy y del futuro. Y es que fue el mismo padre de la ciencia política el florentino Nicolás Maquiavelo quien dejó muy en claro que las ÉLITES son el pivote, el eje central y el cerebro de la política en las naciones y Estados.


Este italiano trío es el basamento de la ciencia política para el estudio de las Élites, fundamentalmente reaccionaron frente a los vicios de la DEMOCRACIA LIBERAL CAPITALISTA y en contra del MARXISMO que no es otra cosa que la propia producción de la democracia liberal capitalista: el marxismo como su propia enfermedad o sarna capitalista, y por cierto que su contexto era el nacionalismo exacerbado ya sea por el fascismo antimarxista o el totalitarismo marxista-leninista. El capitalismo mismo en sus vicios había producido el maquinismo abusivo, depredador y explotador no sólo de recursos naturales sino también de hombres que sufrían la explotación en carne viva sin defensa alguna dando pie al crecimiento del marxismo y del marxismo-leninismo, sino que también el capitalismo salvaje había provocado en su angurria e irracionalidad la terrible I Guerra Mundial con su secuela de muerte, hambre y anarquía por doquier.


Mosca, Pareto y Michels polemizan contra Carlos Marx y el marxismo considerándolos utópicos y románticos, toda vez que el marxismo y el leninismo proponían un colectivismo o comunismo que acabaría con todas las injusticias sociales, políticas y económicas capitalistas y el mundo sería un paraíso comunista, el trío italiano de la referencia responden con REALISMO CIENTÍFICO vía la ciencia política y verificando con la historia y con otros hechos y datos comprobables que NUNCA HABRÁ COMUNISMO NI COLECTIVISMO PARADISÍACO en el campo político, económico y social capitalista, he ahí la gran importancia sustancial y clásica de conocer, comprender e interpretar a Mosca, Pareto y Michels porque demostraron que Carlos Marx y Federico Engels y Lenín eran románticos, y utópicos y simples demagogos y que la CIENCIA POLÍTICA es más poderosa en sus análisis y proyecciones porque se basa en la realidad científica.


Gaetano Mosca (1858-1941) establece su teoría de la CLASE POLÍTICA para estudiar y analizar el accionar de las ÉLITES (para 1908 ya era diputado y esta experiencia le da mayor consistencia a sus conclusiones científicas), y Wilfredo Pareto (aceptó el escaño de Senador en el régimen fascista de Mussolini) sienta su excelente tesis de la ‘Circulación de las Élites’ y fue el que sentenció la famosa frase: “La historia es un cementerio de las aristocracias” para dar a entender la prevalencia e importancia de las élites en todo cuerpo político, y Robert Michels sienta su inamovible tesis de la ‘Ley de hierro de  las oligarquías’ donde inclusive dejó sentado que es la DEMOCRACIA CAPITALISTA LA QUE GENERA OBLIGATORIAMENTE OLIGARQUÍAS.


Gaetano Mosca establece que, la DEMOCRACIA CAPITALISTA es la que contiene en su seno necesariamente a ÉLITES aunque no lo reconozcan ni en su constitución política y/o formalmente, pero precisamente la DEMOCRACIA CAPITALISTA ESENCIALMENTE ES DE ÉLITES. En la misma línea politológica de Mosca es el LIBERALISMO CAPITALISTA EL PUNTO DE EQUILIBRIO ENTRE LA ARISTOCRACIA Y LA DEMOCRACIA, y esta deducción es importante para entender el truco, la estafa y el bulo de los demagogos capitalistas que agitan la palabra DEMOCRACIA a secas en sus discursos y presentaciones públicas, cuando en verdad saben bien que la DEMOCRACIA LLEVA EN SU SENO ARISTOCRACIAS que dominan y subyugan a las mayorías.


Precisamente Mosca se enfrenta a los demagogos marxistas y les dice que la dictadura del proletariado marxista nunca sería otra cosa que NUEVA ÉLITE DOMINANTE QUE A NOMBRE DEL PROLETARIADO devendría en subyugante y poderosa sin freno y simplemente relevaría en el puesto a la antigua élite capitalista.


Mosca afronta y explica la esencia del PODER: vale decir, el binomio cardinal de DOMINANTES Y DOMINADOS, o sea, los que mandan y/o dominan y los que obedecen; y esa es la historia universal en todo tiempo y lugar, y es en y por la CLASE MEDIA de donde se produce o genera la ÉLITE o CLASE POLÍTICA dominante, toda vez que tienen acceso a la educación y a la instrucción que facilita la movilidad social.


Asimismo Mosca fue incrédulo en cuanto a los beneficios del sufragio universal porque es el POLÍTICO elitista el que se hace elegir por las masas creándole la falsa ilusión de que es el pueblo el que elige a sus representantes: el SUFRAGIO UNIVERSAL es una gran mentira y treta del liberalismo capitalista que hace creer a las masas que ella gobierna y que los funcionarios están al servicio del pueblo, cuando en términos reales no es así.


Wilfredo Pareto (1847-1923), quiso aplicar el método de las ciencias naturales a la metodología de la investigación en ciencia política, y es precisamente el que más polemiza contra el marxismo y contra la democracia liberal capitalista, y cuando ascendió al poder Benito Mussolini creyó que sus teorías científicas eran respaldadas por la realidad y obviamente veía con simpatía al régimen fascista mussoliniano, tan es así que en 1923 aceptó su nombramiento como Senador.


 Pareto considera que la ‘Circulación de las élites’ es la esencia de la historia misma, y que siempre existirán conflictos entre las clases sociales, y que por cierto el carácter o personalidad de una sociedad no es si no: la expresión de su élite; la misma que sabe manipular emocionalmente a sus masas subyugadas, concediéndole espacios de movilidad social para evitar las rebeliones sangrientas y renovar a la misma clase política.


Robert Michels (1876-1936) fue discípulo de Mosca y también polemiza contra el marxismo aunque concuerda con el materialismo histórico en el sentido que la historia es el registro  de luchas de grupos de poder donde que nuevas oligarquías suplantan o se funden con las viejas.


Michels fue explícito en afirmar en su famosa obra ‘Los partidos políticos’ que LA DEMOCRACIA SIEMPRE LLEVARÁ OBLIGATORIAMENTE A LA OLIGARQUÍA y esa es su tesis central por la que es conocido y estudiado en el mundo de la ciencia política: ‘La ley de hierro de la oligarquía’.


Michels asimismo advirtió, que toda DEMOCRACIA u OLIGARQUÍA (que es lo mismo en términos realistas y materiales), corre el peligro de la rebelión de las masas, por un lado, y de de otro lado: la aparición de la usurpación de poder o dictadura (en la lucha de poder interna entre los pares de la misma oligarquía u democracia).

Después de este trío clásico de politólogos italianos, -bajo comento-, sobre la teoría de las élites, tenemos a otros grandes exponentes como  AARONOVITCH, en Inglaterra, Robert DAHL y Mills en los EE.UU., entre otros, que no es materia de su desarrollo en esta oportunidad.


Y precisamente sobre el tema de las élites, Hannah Arendt desarrolla con mucha centralidad la presencia y acción de las élites como necesarias en los cuerpos políticos, y el filósofo Jurgen Habermas lo relieva  comentando y glosando a nuestra filósofa alemana aludida de la siguiente manera:


“En el pasaje que sigue queda de manifiesto la peculiar conexión que establece Hannah Arendt entre la democracia participativa y las estructuras elitistas que ella considera necesarias. ‘Quien piense con Kant que “es dulce imaginar formas de Estado” no podrá resistir la tentación de seguir dando vueltas a las potencialidades de los consejos (se refiere al sistema revolucionario de consejos), que nunca hemos visto más que in statu nascendi. Pero tal vez fuera más sabio decir con Jefferson: “ponedlos en marcha para el propósito que queráis; pronto mostrarán para qué otros fines son los mejores instrumentos” –los mejores instrumentos, por ejemplo, para hacer saltar la moderna sociedad de masas con su peligrosa tendencia a la formación de movimientos pseudopolíticos de masas o quizás la forma mejor y las más natural de intercalar en las mismas raíces de esas democracias de masas una élite a la que nadie escoge, sino que se constituye a sí misma-. Los goces de la felicidad pública y de la responsabilidad por los asuntos públicos se convertirían entonces en la porción de esos pocos, procedentes de todas las profesiones y esferas de la vida, que tienen sensibilidad para la libertad pública y que no podrían ser felices sin ella. Políticamente son los mejores y es tarea de un buen gobierno y signo de una sociedad bien ordenada asegurarles el lugar que les corresponde en la esfera pública. Ciertamente que esta forma ‘aristocrática’ de gobierno significaría el fin del sufragio universal tal como lo conocemos hoy, ya que sólo aquellos que han demostrado como miembros voluntarios de una ‘república elemental’ que se preocupan por algo más que por su bienestar privado y que les preocupa el estado del mundo, tendrían derecho a ser oídos en la dirección de los asuntos de la república. Sin embargo esta exclusión de la política no tendría efectos derogatorios, ya que una élite política no es lo mismo que una élite social, cultural o profesional. La exclusión además, no estaría en manos de un cuerpo ajeno; si aquellos que pertenecen se han elegido a sí mismos, aquellos que no pertenecen se han excluido a sí mismos. Y tal autoexclusión, lejos de ser una discriminación arbitraria, daría de hecho sustancia y realidad a una de las más importantes libertades negativas de las que gozamos desde el fin del mundo antiguo, es decir, a la libertad con respecto a la política, que era algo desconocido en Roma y Atenas, y que, políticamente hablando, es quizá la parte más relevante de nuestra herencia cristiana’ (On Revolution, páginas 79-80).” (pág. 213), ‘11. Hannah Arendt’  en ‘Perfiles filosófico-políticos’ de Jürgen Habermas, editorial Taurus, versión castellana de Manuel Jiménez Redondo, traducido de la tercera edición alemana, aumentada, España 2000)



La cita materia de la presente, es muy importante para darnos cuenta como la filósofa germana Arendt no cae en el cuento de la DEMOCRACIA a secas ni menos en la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA, ya que ella tomando las posturas italianas tratadas ut supra considera que DEMOCRACIA ES OLIGARQUÍA así de simple y de sencillo, y que por lo tanto, la DEMOCRACIA DE MASAS es una estafa absoluta ya que la DEMOCRACIA DE MASAS NO EXISTE, lo que en  realidad existe es la ÉLITE escondida tras esa democracia de masas y que es la que realmente domina y gobierna en esa tantas veces denominada: ‘democracia de masas’.


Es más, el mismo Jurgen Habermas afirma que para Arendt las ÉLITES SON NECESARIAS o sea que para la filósofa alemana de la referencia NO EXISTE REALMENTE DEMOCRACIA DE MASAS: Lo que existe es ÉLITE, que se esconde tras las organizaciones de masas, incluyendo a los partidos políticos y que dicha ÉLITE a sí misma se constituye y se organiza y se renueva y se recicla con el pretexto de la ‘democracia de masas’.


Fácil es colegir entonces, que la democracia capitalista o mejor dicho la OLIGARQUÍA en términos de Robert Michels crea la ficción de la ‘democracia de masas’ vía sus élites de poder político, cuando es en verdad que dichas ÉLITES son las que dominan SU DEMOCRACIA y para ello usan o utilizan o instrumentalizan a los PARTIDOS POLÍTICOS y otros, como meras sombras o títeres, siendo que los verdaderos dueños o dominantes del sistema están detrás, y a dichas ÉLITES se refiere Hannah Arendt cuando menciona y cita al gran Thomas Jefferson que descubre el engaño de la ‘democracia de masas’ desde los inicios u orígenes de la República norteamericana.


La pregunta que hacemos entonces es: ¿En qué queda la ‘teoría de la Acción Comunicativa’ (que también auspicia y aplaude el mismo Jurgen Habermas) que tanto defiende Hannah Arendt como escenario vital para ejercer poder y política auténtica? Tema que desarrollamos en  otro envío; también preguntamos: ¿Hasta qué punto es consistente la misma  ‘teoría de la Acción Comunicativa’ de Hannah Arendt si es que ella considera necesarias a las Élites?; asimismo preguntamos lo siguiente: ¿Si las élites imponen sus intereses y su dominio aparentando que existe ‘democracia de masas’ como es que podrían auspiciar la ‘acción comunicativa’ que propone Arendt y Habermas si es que ello es contrario a los intereses de la mencionadas Élites?.


La República romana aparece en el contexto en que era necesario renovar las ÉLITES por agotamiento del discurso político y por el ascenso en la movilización social debido al auge y bonanza económica de la expansión romana y transaron plebeyos y patricios y así se instaura la famosa República romana tan agitada, tan viril y tan sangrienta también. La República norteamericana surge por implantación y emergencia de nuevas ÉLITES empoderadas geopolítica, económica, social y políticamente, y las viejas ÉLITES tuvieron que ceder poder y nace la República primera de George Washington y sus pares como nueva ÉLITE impetuosa y sedienta de poder, con la esclavitud como pivote central de la economía nueva republicana.


El Perú tiene una historia totalmente distinta, si por un lado Hannah Arendt considera que las élites son necesarias, pues en el caso peruano nunca tuvimos ÉLITE O ARISTOCRACIA progresista, nacionalista, pujante y ambiciosa de gloria y expansión como se verifica en la República romana o en la República primera de George Washington, en el caso peruano fueron ÉLITES FORÁNEAS sedientas de gloria y ahítas de romanticismo utópico republicano los que vinieron al Perú a expulsar a los españoles, cuando en realidad los peruanos residentes ni querían expulsarlos ni querían República y por último ni entendían que cosa era la independencia y la República en forma; por eso, en cuanto se retiraron las ÉLITES INDEPENDENTISTAS FORÁNEAS inmediatamente caímos en el pozo negro de la anarquía y emergieron militares enanos mentales y a la vez ciegos políticos que impulsados por la pasión de la riqueza fácil y del poder sin límites se enfrentaron y dividieron y ensangrentaron al país por más de medio siglo con la farsa de República, que en puridad era republiqueta peruana.


En Perú entonces no tuvimos ÉLITE o ARISTOCRACIA NACIONALISTA sino todo lo contrario, aparecieron grupetes y cenáculos criollos que no ÉLITES PROGRESISTAS que se sentían avergonzados de ser peruanos y sentían asco por los indígenas y negros compatriotas suyos, y vivían añorando haber nacido en Europa o EE.UU., y eso se expresó en su política entreguista y pro-imperialista cuando se hacían del poder central, Hannah Arendt nunca se equivoca cuando dice que las ÉLITES son necesarias, pero son necesarias las ÉLITES PATRIOTAS Y PROGRESISTAS como las que estudiaron Mosca, Pareto y Michels., pero en Perú no se verifica totalmente el avance científico de los estudios de los teóricos de las élites antedichos.


Las Élites son el núcleo duro e inmortal de toda organización y forma política universal y hasta el utópico marxismo de todo pelaje y matiz lo reconoce y lo ensalza oblicuamente vía la DICTADURA DEL PROLETARIADO que no es otra cosa -en puridad de verdad y de realismo puro y duro-, que holocausto a y en pro de las ÉLITES; y la democracia de masas capitalista y ‘su Estado de Derecho’ es la placenta, la incubadora y la morada perfecta para las élites u oligarquías siempre. Aunque en el caso peruano tenemos una lectura al revés pero que de todas formas nos sirven para el análisis pertinente las teorías de los politólogos y filósofos aquí mencionados.


En el Perú falta hacer mucha investigación en CIENCIA POLÍTICA ya que nuestra historia es un laboratorio fértil y perfecto para esbozar nuevas teorías y rectificar las añejas, pero se requiere también despojarnos de la perniciosa y ufana POLITOLOGÍA ABOGADIL que pulula en la mayoría de las escuelas o facultades de ciencia política (los abogados se creen superiores e iluminados en ciencia política cuando lo que hacen es entorpecer y corromper el estudio y avance de la ciencia política peruana), y necesitamos menos política e ideología en los mismos centros de estudio de ciencia política peruanos.

Lima, 23 de mayo del 2014

Jaime Del Castillo Jaramillo
Abogado egresado de la U.N.M.S.M. con más de 20 años de ejercicio profesional y cuenta con estudio jurídico abierto; politólogo con más de 20 años de ejercicio profesional; periodista, fundador y director del programa radial y televisivo ‘Yo, Sí Opino’ (censurado en TV y cerrado cinco veces en radio); Maestría en Ciencia Política con la tesis “Pensamiento Político peruano insuficiente y epidérmico causa de nuestro subdesarrollo político”; Post Grado internacional en Ciencia Política otorgado por la UCES - Universidad Ciencias Empresariales y Sociales de Buenos Aires-Argentina graduado con la tesis: “Crisis terminal de los Partidos Políticos en el Perú”; catedrático universitario de ‘Historia del Pensamiento Político”, “Filosofía Política”, “Metodología de la investigación en Ciencia Política”, “Realidad Nacional”; “Análisis Político”, “Ciencia Política”, etc.; blogger, comunicador social, articulista y conferencista.
Fundador, ideólogo y Presidente de “Foro Republicano”
http://fororepublicanoperu.blogspot.com
@jaimedelcastill
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